La Rueda con Radios I

Una radiografía detallada de cada parte de la rueda con radios, un clásico que no ha sido superado ni por las más modernas tecnologías. Los principios necesarios para elegir correctamente cada uno de sus componentes.

A despecho del desarrollo en los últimos años de ruedas tipo disco o de carbono con tres o cuatro radios, la clásica rueda con radios resulta simplemente irremplazable.
Es clásica porque ha pasado todas las pruebas necesarias desde la invención de la bicicleta, es clásica porque es la variedad más económica y, porque, finalmente, los ciclistas jamás nos cansamos de su confortable andar y variedad de prestaciones en sus diferentes modelos.
Observando atentamente el escenario de la competición, vemos que, lentamente han ido desapareciendo las ruedas de carbono, que hicieron furor hace unos años, hasta el punto que el carbono está comenzando a ser utilizado como uno más de los materiales usados en las ruedas con radios, en particular en las llantas.
Una rueda artesanal de radios hecha por un profesional es una verdadera joya. Cuando se desliza por el terreno sus componentes parecen emitir brillos de oro y plata. La gentil tensión de sus radios, la sensación que transmite al ciclista en rectas y curvas, o en subidas, o en la inmediata aceleración a la que responde en un sprint, no pueden ser comparadas con nada en el mundo. Ya sea en una carrera de Seis Días, donde las ruedas vibran alrededor del óvalo, como en un pelotón del Tour con 360 ruedas acariciando el asfalto o en una prueba de Copa del Mundo de Descenso de mountain bike, su brillo y sus susurros pueden cortarnos el aliento.


Artesanía

Si bien la gran mayoría de las ruedas para bicicletas económicas que se producen en el mundo están íntegramente construidas por máquinas, las ruedas de calidad, destinadas tanto al deportista de elite como a los usuarios exigentes, son aún una proeza artesanal que ninguna máquina puede superar. La rueda es actualmente el único componente de la bicicleta en donde los grandes artesanos pueden demostrar sus habilidades y conocimientos.
Casi todo los otros componentes de la bici son actualmente producto de procesos tecnológicos estandarizados -más o menos sofisticados-.
Prácticamente cualquier persona puede construir una rueda. Para ello no se necesitan estudios ni nada parecido, simplemente mucha práctica. Se puede cometer un error -pero difícilmente se repitará-. Para iniciarse sólo se requiere paciencia, atención y una buena dosis de autocrítica.

Cuestión de peso


Los componentes de alta gama de las ruedas actuales, incluyendo bujes, llantas y radios, son mecánicamente perfectos y de gran fiabilidad, pero no hay que olvidar que están desarrollados para ciclistas de no más de 90 Kg de peso.
Los ciclistas de mayor peso provocan un gran sufrimiento a las ruedas construidas en procesos estandarizados, lo que ocasiona frecuentes roturas, reparaciones y gastos. Y aquí es donde el buen artesano tiene su mejor campo, ya que es donde puede demostrar su capacidad para construir la rueda que llene los requerimientos de cada ciclista específico, ya sea por sus características como por el destino que le va a dar a la rueda.

Hechas a máquina La mayoría de las ruedas disponibles actualmente están hechas a máquina, más allá de las diferencias de precios que podemos encontrar, y la totalidad de las ruedas que integran las bicis completas que se venden en el mercado tienen el mismo origen. Sólo en ruedas "top" completas hechas por algunos de los fabricantes líderes (Mavic, Campagnolo, etc.) pueden encontrarse algunos modelos armados artesanalmente, especialmente en las ruedas de pocos radios y con componentes de última generación.
Pero nada hay como la rueda hecha "a medida". Una rueda armada por un profesional de la materia es insuperable. A modo de ejemplo , la instalación de arandelas debajo de la cabeza de los radios, puede extender enormemente la vida de una rueda, y no hay aún una máquina que pueda hacer esto.
Cualquier bicicletero de cualquier lugar del mundo podría escribir un libro entero acerca de las mil y una anécdotas que ha vivido con las ruedas provenientes del lejano oriente. Y estas frustraciones, así como la demanda de los usuarios exigentes han hecho que en los últimos años haya crecido mucho la cantidad de fabricantes de ruedas de calidad tanto en Europa como en EEUU. Sin embargo, la mayoría de estos fabricantes aplican sus experiencias adquiridas en la artesanía para seleccionar componentes sofisticados y producir las ruedas... a máquina, aunque obviamente en un standard de calidad muy superior al del promedio.
De todos modos, ¡cuidado!... ya que una rueda artesanal hecha por un artesano inexperto -por más bien intencionado que sea- puede causar muchos dolores de cabeza.
En este terreno hay que asegurarse bien, consultar a usuarios muy exigentes, ya que una rueda mal armada por un artesano incapaz puede resultar peor que una rueda completa salida de la boca de una máquina.


LOS COMPONENTES
RADIOS
Los radios de espesor uniforme, de doble espesor (double-butted), de triple espesor y los aerodinámicos son los radios actualmente preferidos por los constructores de ruedas. Hay también radios sin codo (para algunos bujes de Campagnolo, Mavic y otras), pero su uso es muy poco frecuente, y muy especialmente en ruedas delanteras. Y también algunas rarezas como radios ondulados, sistemas zig-zag, pero no son populares y sus ventajas son muy dudosas.

Radios de espesor uniforme
Tienen el mismo diámetro, 2.0 ó 1.8 mm desde la cabeza hasta la rosca.
Es un radio robusto y barato. Su desventaja es que su sección recta es muy rígida, prácticamente sin acción amortiguadora, lo que hace que cuando soporta una sobrecarga ésta se transfiere casi toda al codo. No son radios recomendables para ruedas de calidad, ya que el ahorro en su costo no se compensa ni con los resultados ni con la cantidad de trabajo que demanda su instalación y mantenimiento.

Radios aerodinámicos

Es en esencia un radio de espesor uniforme reformado, ya que su área central esta aplanada hasta llevarla a un diámetro de 1.0 mm. Normalmente, tanto el codo como la rosca son de 2.0 mm. Tienen un buen coeficiente aerodinámico, soportan grandes cargas y son muy estéticos en la rueda. Su instalación lleva tiempo. Se utilizan tanto para ruta como para pista (especialmente) y en contrarreloj y en algunas ruedas de Mavic de mountain bike, como las Crossmax. Muchos corredores profesionales de ruta usan ruedas delanteras con radios aerodinámicos. También se los puede encontrar en algunas bicis de mountain bike de gama alta.
   Radios de espesor variable

Los radios de doble espesor (double butted) y triple (triple butted-3D), son los favoritos de los artesanos profesionales. No sólo son más livianos y aerodinámicos sino que tienen, lo que es más importante aun, mejores características amortiguadoras que los de espesor uniforme, lo que alivia al codo y a la rosca cuando estos soportan un exceso de carga.
Bajo condiciones normales de uso estos radios no amortiguan y la rueda permanece estable. Pero cuando reciben, por ejemplo, un golpe "radial" los radios del sector absorben los "picos" de la carga recibida. Eso sí, cuando la presión es extrema se comban, con el resultado de que habrá que volver a centrar la rueda.
Los radios de doble espesor tienen el mismo diámetro en el codo y en la rosca, y más reducido en el resto del recorrido. Su recorrido es flexible y es más liviano y aerodinámico que un rayo de espesor uniforme. Cuando el primer diámetro es de 2.0 mm, el segundo puede variar entre 1.8 y 1.5 mm. Y cuando el primero es de 1.8 mm, el segundo puede ser de 1.6 ó 1.5 mm.
Estos radios son los de uso más extendido en las actuales bicis de calidad. Desde los más robustos (2.0/1.8/2.0) hasta los más livianos (1.8/1.5/1.8), cubren todas las necesidades del ciclismo.
Por su parte, los radios de triple espesor tienen tres diámetros en su recorrido:

- El diámetro mayor en el codo (2.3mm)
- Un diámetro intermedio en la rosca (2.0mm)
- El menor diámetro en el resto del recorrido (1.8mm)

O sea: un refuerzo ideal en el sector del codo y recorrido flexible tal como los de doble espesor.
Estos radios están principalmente orientados al mountain bike, cross country y descenso, y muy especialmente para el uso con frenos de disco, ya que son tan robustos como grandes amortiguadores. E incluso son muy aptos para ciclistas con sobrepeso.
Eso sí, en los bujes con agujeros muy estrechos, si es que se puede, hay que aumentar el diámetro del agujero a 2.8 mm.
En la actualidad, los lideres entre los radios que mencionamos son los de doble espesor 2.0/1.8/2.0 mm, ya que son los que tienen aplicaciones casi universales.
Es que sus dos diámetros permiten que soporten mayor nivel de estrés que los más livianos y delgados y, además, tienen la mejor relación prestaciones-precio.


Medidas


Los largos de los radios más usuales varían de acuerdo a qué llanta esté de moda y al modo en que queramos radiar la rueda (cruzándolos más o menos veces con los otros radios).
Pero en la actualidad son los siguientes:
- Ruta 28": 281-284 y292-302 mm.
- MTB 26": 260-270 mm.
Para cuando no se puede conseguir la medida exacta, es muy útil saber "acortar" un radio, lo que implica llevarlo a la medida correcta y luego rehacer la rosca. Hay herramientas específicas para ello, aunque se puede improvisar con otras de uso general en el taller.

DT Swiss: excelencia

Actualmente la marca líder mundial en radios de calidad es DT Swiss, que usa un método exclusivo de forjado en frío. Martillos rotativos de alta velocidad reducen el diámetro del rayo y simultáneamente comprimen la estructura metálica. Este proceso resulta en tolerancias muy precisas en el diámetro y la circularidad, así como en la homogeneidad de la estructura del material.
Todos los radios DT Swiss respetan las mejores normas de calidad en el tema: DNI 79100 (Norma Industrial Alemana aceptada por el resto de Europa), JSI (Norma Japonesa) y BIS (Norma Británica).

Materiales

Los fabricantes de ruedas de gama alta sólo utilizan radios de acero inoxidable o de titanio. La casa DT Swiss en particular utiliza su propio material (Acero Inoxidable X12 CrNi 18/19), formado aproximadamente por un 18% de cromo, 10% de níquel y 72% de acero y otros aditivos. Por su parte, los radios de titanio están hechos con Titanium Metal Matrix Composite-Beta C. En cuanto a los de aluminio, los usa exclusivamente Mavic en sus ruedas de gama alta Ksyrium (carretera) y Crossmax (mountain bike).
Un par de años atrás aparecieron en el mercado unos radios de carbono que provocaron cierto asombro inicial.
Pero la inhumana paciencia que requirió trabajar con ellos y la enorme dificultad que generaban en el centrado hizo que rápidamente fueran dejados de lado.
Roscas

Los fabricantes de radios de calidad hacen las roscas por relleno y no por corte. Esto implica que la transición entre la rosca y el cuerpo del rayo es más suave, que el material de la rosca tiene mayor compresión y que el largo de la rosca es mayor, lo que permite "jugar" entre la rosca y la cabecilla.
La mayor desventaja de las roscas por corte es el borde profundo que se genera en la transición entre la rosca y el cuerpo del radio, una zona de posible ruptura.

El Peso


La aceleración de una bicicleta consume potencia del ciclista, y el balance de dicha potencia puede ser reducido cundo se reduce el peso de los componentes.
Básicamente, podemos afirmar que hay dos categorías de reducción de peso, una estática (cuadro, horquilla, sillín, etc.), y otra Dinámica (en movimiento) del peso de la rueda en la dirección del recorrido. El peso dinámico es el que más interesa reducir porque genera una serie de inercias que hacen que su influencia sea mucho más notable. ¡Cuánto más livianas sean las partes de una rueda, mayor será la reducción Dinámica del peso!
Pero atención, los bujes muy ligeros o los radios extremadamente delgados no son los principales determinantes de una reducción en el peso. Será mucho más inteligente y efectivo usar cabecillas de aluminio, y llantas y neumáticos livianos. Reducir peso en los radios puede incluso tener desventajas, tal como reducir la capacidad de soporte de carga de la rueda, y usar una insuficiente cantidad de ellos obliga a usar llantas más robustas y por lo tanto más pesadas.
CABECILLAS
Tipos de cabecillas


La cabecilla redonda es actualmente la más utilizada para llantas de perfil transversal bajo. DT Swiss los ofrece de hierro níquel-plateado, en aluminio estándar o anodizados y en largos de 12 (los más populares), 14, 16, 19, y 22 mm. Diámetro de la rosca: 1.8, 2.0 y 2.34 mm.

La cabecilla de cabeza hexagonal fue diseñada especialmente para las llantas de perfil transversal alto. Están construidas en hierro niquelado plateado y se ofrecen en largos de 12 y 16 mm con un diámetro de rosca de 2.0 mm. Este tipo de cabecilla permite una tensión extrema del radio (más de 450 libras) y es el usado, por ejemplo, en las ruedas Shamal de Campagnolo. Una de las desventajas de este sistema es que prácticamente toda la cabecilla queda dentro de la llanta, de modo que para centrar la rueda es necesario retirar el neumático

Materiales de las cabecillas

El material ideal para las cabecillas es el hierro. Los diversos compuestos de hierro disponibles tienen gran fortaleza y buena capacidad para soportar la fricción. Y aun cuando se dañe el niquelado, y a tensiones extremas del radio, no dañan ni al radio ni a la llanta, tengan estos ojales o no.
Las cabecillas de aluminio se pusieron de moda en los últimos años. Su única ventaja radica en la reducción de peso, aunque la diferencia no es critica.
Cuando se centran ruedas con cabecillas de aluminio es importante lubricar los flancos de la cabecilla y el área de transición entre las cabecillas y los ojales.

BUJES
La variedad en este terreno -y la confusión que genera el marketing de las innumerables fábricas de mazas de calidad- hacen muy difícil en la actualidad elegir el adecuado, aún descartando de entrada los bujes baratos, que desde ya no deben utilizarse para el montado de una rueda para un ciclista exigente.

Pero hay algunos principios que deben tenerse en cuenta. En lo referente, por ejemplo, al mountain bike, habría que descartar los bujes ultra-ligeros, ya que la perdida de peso no compensa sus desventajas. El cuerpo del buje puede no tener la necesaria resistencia a la torsión -más aún en estas épocas de horquillas de suspensión y freno de disco-, y las alas son muy delgadas. En algunos casos las pistas que contienen las bolas de los rodamientos pueden verse afectadas por la enorme tensión que generan los radios, con el resultado de que se aflojen los rodamientos y adquieran holgura.
El grosor de las alas y el diámetro de los agujeros para los radios son de vital importancia para un buen buje, ya sea de ruta o de mountain bike. La cabeza y el codo del radio encajan perfectamente en un ala de 3 mm.
Los bujes para mountain bike suelen tener agujeros de buen diámetro, ya que en la épocas tempranas del mountain bike se usaban solamente radios de 2.3 mm.
En la actualidad los radios de uso más frecuente son los de 1.8 y 2.0 mm, a pesar de lo cual los agujeros de los bujes para este uso se mantuvieron en aquellos diámetros. Y los grandes fabricantes prefieren los agujeros grandes, ya que esto facilita el enlazado del radio. ¡Esta es la razón por la que, cuanto más barato el buje, más grandes los agujeros!
Pero no sólo el diámetro de agujero juega un papel, también hay que tener en cuenta su perfil. Una mirada microscópica del sector permite verificar que los agujeros son raramente "perfectos", permitiendo que el "blando" aluminio se deforme en los puntos de presión con el radio. Los mejores artesanos montadores suelen resolver este problemita repasando los agujeros de los bujes, si bien esto lleva al indeseado efecto de aumentar el diámetro del agujero.
Los agujeros de más de 2.3 mm son lo menos indicados para usar con radios de 1.8 ó 2.0 mm. Si no se usan arandelas en el enlazado del radio entonces este tendrá cierto "juego", se moverá dentro del agujero cada vez que cambie la carga, extenderá el diámetro, se tornará quebradizo y se romperá en el codo.
Las secciones de las alas también plantean sus demandas. Sus flancos deben estar configurados de tal manera que permitan que los radios ingresen en línea recta a la llanta.
Los bujes con alas muy altas han caído en desuso en la última década, aunque aún suelen usarse en bicicletas de pista, por razones de tradición.
Son reliquias de una época en que la calidad del acero de los radios era muy pobre y los ciclistas hacían lo imposible para reducir el riesgo de rotura de radios. En la actualidad se usan casi exclusivamente en ruedas de 36 radios a cuatro cruces o en las de tandems de 40 ó 48 radios a tres cruces. Incluso los actuales bujes mal llamadas de "ala ancha" para frenos de disco pertenecen a la gama de los bujes de alas cortas.


LLANTAS
Un montador de ruedas puede ser un maestro en lo suyo, pero al final de todo el éxito de su trabajo descansa en la elección de la llanta. Las llantas, aún cuando sean del mismo fabricante, incluso del mismo modelo y, por ende, de la misma "calidad", presentan sutiles diferencias entre sí.
Cuando la llanta sale de la línea de producción no es radialmente circular. El perfil de la llanta es extruído (modelado por extrusión) de una varilla metálica, pasado y enfriado por rodillos, cortado a la medida, llevado a su perfil final y finalmente se unen sus extremos. Incluso las llantas no siempre son perfectamente planas, al punto que si uno las apoya en una mesa perfectamente plana se las puede ver "ondular".
De modo que el artesano debe poner las cosas en orden, y , hacia el final de su trabajo de tensionado de los radios deberá lidiar bastante tiempo con esos pecadillos de las llantas.

Funciones

Las llantas son los componentes de la bicicleta sujetos a las mayores cargas. Durante una pedalada son "empujadas" y "tiradas" radial y lateralmente sin una pizca del respeto que merecerían. Tienen que actuar como "discos de freno" para los sistemas de freno a la llanta y como montante para los neumáticos. En principio, la llanta es algo así como un resorte circular en tensión radial designado para absorber estrés radial y lateral. Incluso una llanta de perfil alto, hecha de un buen y resistente material, se deforma por una fracción de segundos para luego volver a su perfil original. Una llanta cuya sección transversal sea muy baja o esté construida con un aluminio muy "blando" no podría hacer esa proeza. La llanta retiene el golpe, y cuando vuelve a su lugar los radios del área golpeada reducen su tensión y se tornan inestables. El resultado de esto son cabecillas constantemente flojas o radios prematuramente flojos.
Materiales
Hoy día para la construcción de llantas reinan los aluminios livianos. Para sus productos de mejor calidad los fabricantes usan solamente las mejores aleaciones de aluminio con superficies endurecidas por anodizado. Pero muchos fabricantes de llantas "famosas" de segunda y tercera línea suelen usar aleaciones livianas pero muy blandas que hacen a las llantas atractivas... y nada más.
La fabricación de llantas es algo en lo que no se puede improvisar. Se requiere mucha experiencia y conocimiento. Es por eso que son muy pocos los acompañantes serios de fábricas como la francesa Mavic.

Secciones Transversales

Es una cuestión de principios que una llanta de sección no cóncava jamás debe ser usada para construir una rueda de calidad. Son muy blandas y carecen de flexibilidad.
Para ruedas de ruta estables y duraderas conviene por optar por las de sección en V. Tienen excelente capacidad de soportar carga, necesitan menos radios (32, 28, 24) y, dependiendo del fabricante, pueden soportar tensiones de radios superiores a las 337 libras.
Las llantas de sección estándar pueden resultar suficientes para el mountain bike, pero, para situaciones extremas, habrá que seleccionar un perfil alto en V y un reducido numero de radios (24, 28).
La geometría de las ruedas traseras, tanto para ruta como para mountain bike, con casettes de 8 a 10 coronas, es asimétrica. Por ello es que es importante tener en cuenta que las llantas de perfil bajo, populares por su bajo peso, no son lo suficientemente robustas, incluso con 36 radios. En este caso la rueda trasera se tornará inestable y hasta puede colapsar.

Ojales
Las opiniones están divididas en cuanto al tema de los ojales. Primariamente, los ojales fortalecen el agujero de la llanta en que se instala el radio. Una llanta con ojales es usualmente más pesada que la que no los tiene, pero en ella resulta más sencillo el centrado, ya que es más fácil operar las cabecillas (ya sean de aluminio o acero) sobre hacer (los ojales) que sobre el aluminio de la llanta. La parte negativa del tema es que las llantas con los ojales mal instalados pueden generar ruidos persistentes y enloquecedores en la rueda.
De todas maneras, las llantas sin ojales pueden resultar tan buenas como las que los tienen, en tanto que el sector en que encaja la cabeza de la cabecilla haya sido reforzado.

Uniones
Siempre que el trabajo haya sido hecho con precisión y conocimientos, las uniones de las llantas soldadas son superiores a las que usan una unión separada, ya que estas uniones "mecánicas" hacen que la llanta tienda a tirar hacia fuera de la junta cuando soporta gran tensión de los radios. Los dos radios más cercanos a una unión mecánica deben tener mayor tensión, en orden de permitirles retener a la llanta. Si la junta no está instalada con precisión o si no está remachada a la llanta, la unión puede moverse durante la pedalada. El triste resultado es que la zapata de freno se desgastará prematuramente y el frenado se volverá más brusco.

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